Los problemas de ansiedad y depresión ocurren cuando nuestras reacciones emocionales no corresponden con lo que los causó en primer lugar, lo que lleva a maneras mal-adaptativas de comportarse.
Por ejemplo, es totalmente razonable salir corriendo de un edificio en llamas. Puede ser también que uno sienta que es razonable salir corriendo de un lugar si tu corazón está latiendo fuertemente, tu respiración es superficial y temes tener un ataque de pánico. Pero esto no es correcto porque, en última instancia, no estás en peligro real si decides quedarte en el lugar.