¿Qué son las emociones?

Son reacciones naturales a cosas en el ambiente, interno o externo, que motivan el comportamiento. Por ejemplo, sentirías temor si entraras a una tienda y encontraras que están en medio de un robo. Es probable que tu temor te haría salirte de la tienda rápidamente. O puede ser que te sientas ansioso cuando notas que tu corazón late rápidamente y te cuesta respirar u sin alguna razón. La ansiedad te puede llevarte a salir del lugar en donde estás por temor de tener un ataque de pánico.

Identificar qué es lo que estás sintiendo en una situación particular puede ser difícil. A veces las emociones pueden parecer venirse de la nada y pueden hacerte sentir abrumado. Puede ser útil descomponer las emociones o sentimientos en 3 partes:

  1. Sensaciones físicas – Qué está pasando en tu cuerpo
  2. Pensamientos – Qué pensamientos o imágenes están pasando por tu mente en momento dado
  3. Comportamientos – Qué es lo que haces a causa de los pensamientos o sensaciones.

Idealmente, las emociones te motivan a responder adaptativamente a diferentes situaciones. Por ejemplo, el temor te hará moverte a un lado si ves un auto acelerando hacia tu dirección. Sin embargo, a veces tus emociones actúan más como una alarma contra incendios defectiva que es demasiado sensible, sonando hasta en la ausencia de un peligro real. A lo largo de las próximas semanas, trabajaremos para recalibrar tu alarma, para que sepas si está señalizando un peligro real o si es una falsa alarma.

Así como en el caso de un incendio real, es bueno tener emociones que se “suenen” durante momentos de peligro, para que no te pase nada malo. Cuando suena una alarma contra incendios, comienza a señalizar a que salgas del lugar en donde estas. Pero si tu alarma es demasiado sensible, la señalización a “que salgas” se puede activar a causa de situaciones relativamente benignas, como por ejemplo dar una presentación, estar en un área confinado o pensar en algo negativo. A pesar de que estas situaciones puedan no ser tus preferidas, es probable que no posan peligro real a tu seguridad personal. Una buena manera de evaluar si tu sistema de alarma necesita ser afinada es si tu reacción a una situación es mucho más fuerte o pronunciada que para otras personas. Por lo tanto, a pesar de que la mayoría de la gente siente un grado de ansiedad antes de una presentación, la mayoría pueden dormir en las noches previas a la presentación y no sienten que van a tener un ataque de pánico en dada situación.