Como seres humanos, todos tenemos una lente particular a través de la cual nos vemos a nosotros mismos, a los demás y al mundo que nos rodea, basados en nuestras experiencias previas con otros, nuestra cultura, lo que aprendimos en la infancia, etc. Estas lentes nos ayudan a reaccionar rápidamente y casi automáticamente a situaciones que hemos encontrado antes porque actúan como filtros, permitiendo cierta información que desencadena una respuesta. Esto es lo que nos permite caminar a casa desde el trabajo mientras conversamos con un amigo, sin tener que pensar conscientemente en todas las calles que hay que tomar para llegar allí.
| Cuando nuestros lentes son de color claro, son útiles para permitirnos realizar múltiples tareas. Permiten ingresar toda la información para que podamos reaccionar de manera flexible. Las lentes ansiosas o deprimidas (de color gris) tienen el efecto de permitir solo el ingreso de información que apoya nuestros pensamientos y sentimientos negativos sobre nosotros mismos, incluso si hay información en contrario. |
|
Ejemplo de Situación 1
Por ejemplo, alguien quien es socialmente ansioso puede fijarse en la persona que está revisando constantemente un celular durante su presentación y concluir que su presentación fue un fracaso porque "nadie estaba interesado". A través de este lente, ha filtrado los fuertes aplausos y elogios que recibió de otros asistentes.
Ejemplo de Situación 2
Para alguien que está deprimido, un cumplido de una compañera de trabajo puede ser despedido o descontado con algo como: "Ella solo estaba siendo amable, no lo decía en serio", mientras que alguien que no estaba deprimido podría agradecerle a la persona y permitirle a sentirse bien al respecto.