Emociones y sensaciones físicas

Como se mencionó en varios módulos anteriores, las emociones nos brindan información y nos ayudan a responder a eventos en nuestro entorno. Parte de la experiencia emocional son las sensaciones físicas que las acompañan. Estos nos ayudan a prepararnos para actuar con rapidez. Si bien estos son inmensamente importantes y útiles cuando estamos en peligro, pueden ser un problema cuando los estamos experimentando en ausencia de un peligro real.

Estas sensaciones físicas pueden tener el impacto de intensificar su experiencia emocional y dirigir cómo se comporta, de la misma manera que las emociones pueden afectar sus sensaciones y comportamientos físicos. Al final del día, lo importante es cómo interpreta el significado de sus reacciones físicas y emocionales.

Toma el siguiente ejemplo: te das cuenta de que tu corazón está latiendo un poco más rápido de lo normal y te sientes un poco mareado. Podría comenzar a preocuparse de que se va a desmayar. Cuando tenga esta idea, verifique otras señales de que se va a desmayar. Ahora nota que su corazón está latiendo más rápido, está empezando a sudar y se siente mareado. Poco a poco se está convenciendo de que se va a desmayar y es consciente de sentirse asustado y de pensar en lo vergonzoso que sería desmayarse en público. Una vez más, el miedo aumenta de manera constante, al igual que sus síntomas físicos.

Este es un ejemplo perfecto de cómo las sensaciones físicas influyen en los sentimientos y pensamientos y cómo éstas, a su vez, influyen en las sensaciones físicas.

Lo que puede haber olvidado, en este caso, fue que se había salteado el almuerzo y estaba sintiendo los efectos de eso. Lo más probable es que si hubieras atribuido tus sensaciones de mareo a la necesidad de comer, podrías haber evitado el círculo vicioso de reacciones ansiosas que siguieron.