Como discutido previamente, el propósito de las emociones es darnos información acerca del mundo que nos rodea. También has visto que las emociones pueden activar una cascada de adicionales emociones, pensamientos y comportamientos. Podemos llamar a esta emoción tu reacción emocional primaria. Son estas reacciones – las subsecuentes emociones, pensamientos y comportamientos que ocurren como respuesta a tu reacción inicial – que pueden ser problemáticas. Estos pensamientos y sentimientos subsecuentes pueden incluir juicios acerca de tu reacción inicial.
Para aclarar estos conceptos, imagínate que tu emoción inicial es un incendio. Déjalo solo y eventualmente se apagará. Arrójale más combustibles como leña, gasolina o cualquier otra cosa y el incendio sigue, tal vez hasta agrandándose y volviéndose más fuerte, causando mucho daño y destrucción en su camino. Así pueden ser tus reacciones secundarias.

Imagínate, por ejemplo, si muriera un ser querido. Puede ser que te sientas triste y que llores. Esto sería una parte normal del duelo. Con tiempo, así como en la analogía del incendio, la tristeza disminuirá y resumirás tus actividades regulares. Sin embargo, si interpretas tu tristeza como algo eterno o como un signo de que no puedes lidiar (combustible para el incendio), puede ser que te empieces a sentir más triste y que tengas problemas con el sueño y la energía.
O imagínate si te pidieran liderar una conferencia a último momento. Si no haces esto a menudo, puede ser que te sientas nervioso, que tu corazón comience a latir un poco más rápido, que tus rodillas se sientan temblorosas y que sientas un poco de nausea. Si aceptaras que estás (naturalmente) nervioso acerca de esta tarea y te enfocaras en lo que necesitas preparar, como crear una agenda y una lista de tópicos de discusión, puede ser que tu ansiedad se reduzca, aunque no desaparezca completamente. Pero si sigues pensando en las sensaciones físicas y lo ansioso que te sientes, estos síntomas pueden intensificarse hasta que sea dificultoso mantenerte calmo y esconder tu ansiedad de otras personas en la conferencia.
Son en estas reacciones secundarias que queremos pasar tiempo examinando y comprendiendo, para ver si son una representación precisa de nuestra situación actual. A menudo, la depresión y la ansiedad pueden hacer que interpretemos situaciones en formas basadas en pasadas experiencias que tienen poco que ver con lo está pasando en momento presente.