Las conductas motivadas por la emoción son siempre inadaptadas.
Falso, el comportamiento es adaptativo si es apropiado para la situación. Por ejemplo, estar enojado y atacar físicamente a alguien es apropiado si alguien está tratando de asaltarte. No es apropiado, sin embargo, si un empleado de ventas le da el cambio incorrecto en la tienda de conveniencia. El contexto es clave.